No tengo duda de que Black Mirror es una de las mejores series que he visto. Pocos capítulos, 12 en total, divididos en 3 la primera y segunda temporada y 6 la tercera, además de un especial de navidad. Charlie Brooker, creador y escritor de todos los capítulos (con excepción de The Entire History of You, que es el tercer capítulo de la primer temporada) es sin duda un genio. Aunque entra dentro de la categoría de serie, ningún capítulo está relacionado, todas son como pequeñas películas que inician y acaban, cuyo hilo conductor es la tecnología, de ahí su título, “Black Mirror” hace referencia a estos espejos negros que sostenemos en nuestras manos todo el día o nos sentamos en frente de ellos ya sea que estén colocados en un escritorio o montados en la pared.

Black Mirror es sumamente inquietante, no para estómagos débiles, por ejemplo yo nunca pude ver dos episodios seguidos; esto principalmente por la muy creíble descripción de una realidad que puede brincarnos a la vuelta de la esquina en un futuro muy cercano. Algunos críticos la describen como “El Twilight Zone de la era digital”.

Si bien las tres temporadas conservan el mismo tono de serie británica, la tercera fue producida por Netflix lo que le da un ambiente ligeramente diferente.

Aquí te dejo un trabajo gráfico muy ingenioso, episodios de ‘Black Mirror’ convertidos en portadas de la era de oro de los comics realizadas por el artista Butcher Billy.

No te la debes perder, sin duda una joya.